El Blog de Nanos

Autoconcepto y autoimagen: claves para trabajar en la autoestima de los más pequeños

1 comentario

pared-nanos

De todos los elementos que componen la personalidad de una persona, el autoconcepto puede considerarse como uno de los más importantes y significativos. ¿Por qué? Porque una buena apreciación acerca de uno mismo es la clave de una buena autoestima y, por tanto, de buen desarrollo emocional, motivacional y personal. Hoy en El Blog de Nanos dedicamos un pequeño espacio a analizar cómo pueden los padres y el entorno familiar del niño ayudarle a que su idea de sí mismo sea positiva, permitiéndole crecer en mayor –y en mejor- medida.

Según describen los expertos en esta materia, la autoimagen, y el autoconcepto, junto con los logros, actos o metas que alcanzamos, son los elementos previos y motores de la autoestima. Así, ésta última estaría formada por tres componentes básicos, al igual que cualquier otro comportamiento: la dimensión cognitiva (pensamientos, ideas, creencias, valores, atribuciones, etc.), la dimensión conductual (lo que decimos y hacemos), y la dimensión afectiva (lo que sentimos, es decir, el valor que damos a las situaciones, cosas y personas que nos rodean y el valor que nos damos a nosotros mismos).

Todos estos elementos juntos constituyen lo que denominamos la autoestima personal o la evaluación que hacemos de nosotros mismos.

Autoimagen y autoconcepto

En cuanto a la autoimagen, se trata de uno de los elementos que tiene que ver con la autoestima, y se la define como: “la representación mental que hacemos de nosotros mismos”. Se trataría, básicamente, de responder a la pregunta: “¿Cómo te ves?”, tanto a nivel físico como psicológico. Cada uno de nosotros nos vemos de determinada manera, y puede que tengamos una imagen de nosotros que aceptamos o no. Por ejemplo, podeos considerarnos más o menos simpáticos, más o menos alegres, más o menos felices, más o menos tímidos, más o menos sociales… En lo referido a nuestra imagen personal, podemos vernos más o menos atractivos, altos o bajos, con mejor o peor aspecto… Esta manera de percibirnos va a influir positiva o negativamente en la autoestima.

Por otro lado, el autoconcepto es la parte cognitiva de la autoestima, es decir, lo que pensamos de nosotros mismos como personas. El autoconcepto respondería a la pregunta: ¿qué clase de personas somos? Se trata de puntos de vista sobre nosotros mismos que nos otorgan una imagen y un valor personal. En resumen sería:

– Lo que yo sé y siento de mí.

– Lo que otros piensan y sienten de mí.

– Lo que me gusta de mi, mi temperamento, mis habilidades, mi forma de hacer las cosas; lo que puedo hacer, cómo luzco, mi presencia física, la historia de mi familia y cómo me afecta a mí, mi pasado cultural, etc., son elementos del autoconcepto.

Ellos construyen y reflejan la imagen o el concepto que tenemos de nosotros mismos. Con frecuencia oímos hablar de personas tímidas, de personas con complejos a veces de superioridad, otras veces de inferioridad, conocemos personas que se arriesgan a hacer las cosas rápidamente, mientras otras piensan un poco o mucho más antes de arriesgarse, todo esto depende de la clase de autoconcepto o de la imagen que tengan de sí mismos.

¿Cómo alimentar una buen autoestima en los más pequeños?

Los niños tienen sus propias ideas acerca de cómo se ven ellos haciendo las cosas que se les da bien, sobre sus preferencias o intereses, sobre las relaciones con los demás y sobre lo que piensan que son capaces de conseguir. Esas ideas propias forman su autoconcepto. Cuando esas ideas son satisfactorias, el niño va formando un autoconcepto positivo de sí mismo, se valora favorablemente y da lugar a lo que llamamos una autoestima alta.

El concepto de sí mismo se desarrolla poco a poco. No es apreciable en los niños pequeños, de los 4 a los 8 ó 9 años aproximadamente, dado que no poseen aún una suficiente consciencia de cómo son, aunque sí de qué hacen. Es a partir de los 10 u 11 años cuando, en el inicio de la prepubertad, los niños y niñas ya adquieren una mayor conciencia de quiénes son, cómo son y que lo que quieren.

¿Cómo ayudar al niño a desarrollar un buen autoconcepto de sí mismo? Se trata de una labor complicada en la que lo más importante es el equilibrio: caer en el extremo de hacer todo por el niño sin darle la oportunidad de desarrollarse es tan perjudicial para el pequeño como no hacer nada por él. Por ello, es importante que pueda tomar decisiones por sí mismo en el momento adecuado y de resolver sus propios problemas, afrontando las situaciones de la vida con realismo pero también con optimismo y valentía.

Anuncios

Un pensamiento en “Autoconcepto y autoimagen: claves para trabajar en la autoestima de los más pequeños

  1. ¡Muy buen articulo! últimamente el tema va cobrando importancia. Saludos!

    Me gusta

¡Deja un comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s