El Blog de Nanos

¿Qué es la escucha activa y cómo aplicarla a la educación de tus hijos?

Deja un comentario

nino-mascota-nanosEncontrar el equilibrio entre el desarrollo individual de nuestros hijos y la transmisión de ciertas pautas de educación es siempre complicado: muchas veces no sabemos si nos ‘pasamos de la raya’ intentando imponer ciertas ideas o si, por el contrario, estamos siendo excesivamente permisivos al permitir ciertos comportamientos. ¿Existe una fórmula universal? Lo cierto es que no, pero en El Blog de Nanos queremos acercaros una de las herramientas clave para lograrlo: la escucha activa.

¿En qué consiste? Muy sencillo. De mismo modo que los adultos buscamos explicarnos para lograr la comprensión y el entendimiento con el otro, los niños necesitan sentirse comprendidos por los adultos para no sentirse frustrados. El diálogo es parte necesaria en la relación padre-hijo, por mucho que exista una relación vertical entre ellos. Un buen jefe, por ejemplo, debe ser capaz de escuchar los problemas e inquietudes de sus empleados.

Siguiendo esta lógica, los expertos en educación hablan de la importancia de la comunicación, de saber escuchar y, en definitiva, de intentar entender los motivos que llevan a nuestros hijos a actuar de una manera determinada. La escucha activa es, en este sentido, una forma especial de comunicación: es la que se basa en atender en primer lugar a la parte emocional del mensaje, en lugar de a la racional, aunque luego el mensaje se racionalice.

¿Cómo se lleva a cabo? Lo más importante es ser empático con el niño, ponerse en su lugar y darle la importancia que se merece a sus opiniones. Piensa que éste no abrirá las puertas a una comunicación libre a no ser que se sienta seguro y respetado. Para ello, trata de utilizar expresiones en positivo que demuestren tu interés. Algunos ejemplos podrían ser: “Ya veo como te sientes”, “¡Qué interesante!”, “¿Te gustaría hablar sobre ello?”., “Prosigue, cuéntame más”, 
“Parece que eso es muy importante para ti”; “¿De verdad?”, “¿En serio?”, 
“¡No me digas!”, 
“¿Lo hiciste? ¡Qué bien!”…

Todo ello invita al niño a compartir sus propias ideas, juicios y sentimientos con los padres. Es decir, el efecto contrario que los consejos, las críticas, las culpabilizaciones y los comentarios descalificadores.

¿Qué cualidades debo cultivar?

– Debes desear escuchar lo que el niño tiene que decir.

– Debes tratar de ser de ayuda para él, de forma que pueda resolver cualquier problema en particular.

– Debes poder aceptar sus sentimientos.

– Debes tener una profunda confianza en la capacidad del niño para manejar sus sentimientos, para trabajar en ellos y para encontrar soluciones a sus problemas.

– Debes ser consciente de que los sentimientos son transitorios.

– Debes poder ver al niño como alguien independiente de ti.

– Debes tener una gran paciencia.

¿Cuáles son sus ventajas?

  • Ayuda a que los niños tengan menos miedo de sus sentimientos negativos.
  • Promueve una relación cálida entre padres e hijos.
  • Facilita que el niño resuelva sus problemas.
  • Influye para que el niño sienta más deseo de escuchar las ideas y pensamientos de sus 
padres.
  • Hace que “el niño sea el que habla”.
Anuncios

¡Deja un comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s