El Blog de Nanos

¿Cómo actuar ante una rabieta de tu hijo?

1 comentario

rabietaTodos los papás (o casi todos) las hemos padecido: las famosas rabietas de nuestros hijos que, en general, se producen en los lugares menos apropiados, delante de las personas menos apropiadas, y que consiguen ponernos de los nervios. Los peques de la casa pueden hacernos pasar un mal rato y, lo que es más importante, acostumbrarse a usar una técnica poco apropiada si no conseguimos frenarla a tiempo.

Las rabietas pueden desencadenarse por muchos motivos pero, sobre todo, suelen venir de la mano de caprichos de nuestros hijos. Son un clásico en supermercados, tiendas, al pasar frente a cualquier puesto de chuches… Muchas veces los padres ceden a sabiendas de que no deben hacerlo sólo por evitar la vergüenza de montar un espectáculo en público, pero en realidad sólo están alimentando una conducta que debe evitarse por todos los medios.

Por eso, hoy en El Blog de Nanos os traemos algunos consejos para controlar de raíz esta práctica y evitar pasar por ese mal trago a menudo. Es importante buscar un equilibrio: no se trata de negarle al niño cualquier cosa de forma sistemática, pero sí de enseñarle que tenemos todo el derecho a no comprarle lo que quiera cuando así lo consideremos, y todo ello a través de la palabra. Muchas veces es eficaz pedir al niño que nos explique por qué necesita tanto eso que quiere que le compremos. En muchos casos será sólo un capricho pero ¡también puede ser que nos equivoquemos nosotros!

  1. La regla de oro es que no se convierta en costumbre. Los niños deben aprender formas más sanas de expresar su enfado o su frustración. Se trata de una lección fundamental que les será muy útil en su vida adulta. Es fundamental que aprendan esto, puesto que generalizaran este aprendizaje emocional y les llevará a ponerlo en práctica en su vida adulta. Los adultos tienen conductas similares, solo que las rabietas de adultos ocurren con otro tipo de manifestación conductual como ansiedad.
  2. No prestar atención a la rabieta. Si respondemos de forma automática, no estaremos enseñando al pequeño a manejar su frustración. Tiene que darse cuenta de que esa fórmula no sirve absolutamente para nada y de que tendrá que buscar otras vías para canalizar su malestar.
  3. Actúa cuando el niño se calme. Es mejor que hablar en caliente. Cuando asuma que no va a lograr su objetivo, es el momento de hablar con él y hacerle razonar y entender que no debe actuar de ese modo.
  4. No pierdas los nervios. Si te enfadas, estarás mostrándole atención a su táctica, algo que debes evitar. Al contrario, mantén la templanza y la serenidad y dale tiempo para que se le pase la rabieta por sí solo, por mucho que grite y patalee. También puedes probar a desviar la atención del niño hacia otra cosa. Ante todo, fomenta el diálogo.
Anuncios

Un pensamiento en “¿Cómo actuar ante una rabieta de tu hijo?

  1. No estoy de acuerdo en como planteais la gestion de la rabieta.

    El punto numero uno, “que no se convierta en costumbre” creo que le falta el analisis del motivo de esas rabietas. Es posible que la “mala costumbre” de los padres sea el detonante de esa rabieta. Cosas como “es que no me deja hablar por telefono, es coger el telefono y ala!” Igual te deberia hacer pensar que tu hijo no ha venido al mundo a amargarte tus conversaciones telefonicas, y que igual hablas demasiado por telefono. Intentar analizar el motivo nos da la mayoria de veces la solucion.

    No prestar atención a la rabieta? cuando tenemos un buen enfado con nuestra pareja, e intentamos que nos escuche nuestros motivos, tambien es aplicable? es decir, cuando veamos que alguien se enfada con nosotros lo mejor es darnos la vuelta y dejarlo solo. Eso pondra de manifiesto que ante un problema, solo será atendido cuando a MI me parezca bien y no cuando lo necesita. Si supiera calmarse solo como proponeis, no llegaria a la rabieta… Propondria acompañar al niño, por muy enfadado que este, utilizar la voz con tono mas bajo para que si quiere escuchar tenga que calmarse y hacerle entender nuestras intenciones de ayudarle o de explicarle la situacion y SOBRE TODO plantearle una solucion: “no podemos abrir ahora las patatas fritas pero si me ayudas terminaremos antes de hacer la compra y en casa podremos haceer un aperitivo”. Cuando mandamos a los niños a “pensar” en serio creeis que saben a que os referis? lo unico que ven es que les habeis apartado de forma unilateral y que sus sentimientos o motivos os importan un pimiento

    Tambien propongo que cada uno analice el uso del NO sistematico, a cada intencion del niño muchas veces la convertimos en un pulso nosotros mismos. Decimos que son ellos los que se empeñan en hacer cosas que no deben pero, en verdad es taaaaan necesario que vaya andando como un mayor en vez de dar saltitos o ir bailando? Siempre que no peligre su integridad fisica, no podriamos prestar mas atencion a lo que quiere hacer?

    Las rabietas no son una “tactica” para amargarnos la vida, son una forma de expresion que socialmente reprimimos. O no, cuando conducimos y el niño ve que a voces decimos mil lindezas a quien se nos cuela, cuando hablamos de la compañera del trabajo que nos saca de quicio… Ah si! recordar que en ese momento el que se lo estais contando os debe dejar con la palabra en la boca y dejaros que os calmeis solos…

    Para fomentar el dialogo hay que estar, acompañar y escuchar. Dialogo no es “no me escuchas, te digo que te calles!”

    Le gusta a 1 persona

¡Deja un comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s