El Blog de Nanos


Deja un comentario

Una pizarra magnética para crear, aprender y dibujar en familia

¿Has pensado alguna vez en crear una pizarra en la que tus hijos puedan dibujar todo lo que quieran o, al mismo tiempo, colgar eso objetos, dibujos o fotos que más les gusten? Si no conoces la existencia de la pintura de pizarra magnética, hoy en nuestro blog te explicamos cómo puedes convertir cualquier pared de tu casa en un espacio creativo gracias a unos cuantos brochazos. Resulta, además, muy decorativa. ¿Te atreves?

DIY: Pizarra magnética

Esta imagen la extraemos del blog Cosas Molonas -¡nos encanta’- y tomamos buena nota de esa divertida forma de casita. Puedes hacer lo que quieras: una bonita nube de ideas, formas geométricas de diferentes tamaños o formas, o simplemente una pared completa.

En cuanto a sus funciones, puede ser también un buen espacio de estudio -al fin y al cabo, las pizarras llevan décadas utilizándose en los colegios-. No te preocupes si con el tiempo se te queda pequeña: puedes ampliarla sin problema añadiendo pintura, tal y como le ocurrió a la autora del blog, dándole además nuevas formas si te apetece.

No te olvides de la cinta de carrocero antes de lanzarte a pintar: marcará los límites para que las líneas queden como tú quieres aunque te salgas del dibujo. Espera a que se seque bien y ¡listo! Protege también el suelo de goteos. ¡Es mejor prevenir que curar!

¿Nos enseñas el resultado? ¿Para qué utilizas tú este tipo de pizarras?


Deja un comentario

Decora la habitación de tus hijos usando washi tape

Seguro que a estas alturas ya conoces todas las bondades y ventajas del llamado washi tape, ese material copiado directamente de Japón que tanto aporta a la hora de decorar: esta especie de papel celo resulta muy resistente, se usa con facilidad, no deja rastros de pegamentos y, lo que es mejor, se vende en toda clase de colores y estampados. Así, el único límite a la hora de utilizarlo es tu imaginación. ¡Y sabemos que los papás y mamás Nanos vais sobrados de eso!

Hoy os mostramos, más con imágenes que con palabras, algunas opciones para decorar la habitación de vuestros hijos usando papel washi. ¿Cómo? Utilizándolo para crear formas de lo más divertidas, dando así nueva vida a sus paredes. También puedes usarlo para forrar muebles o para darles un toque de color. Lo mejor es que puedes cambiar de decoración tantas veces como quieras… ¡Haz que tus hijos participen en el diseño! Seguro que les encanta aportar su granito de arena…

(Fuentes: The Boo and the Boy, Buzzfeed, Heart Handmade, Kutch et Couture, Design Sponge, recopiladas por Pequeocio)


Deja un comentario

¡Vuelta al cole! Ideas para decorar la zona de estudio de tu hijo reciclando y ¡sin gastar!

Estas semanas no se habla de otra cosa: la vuelta al cole nos trae de cabeza y ronda la preocupación por el presupuesto: libros de texto, material escolar, matrículas, ropa, uniformes… ¡La lista parece interminable! Por eso queremos daros un respiro mostrándoos algunas fórmulas para que este fin de semana se convierta en una cita para decorar el rincón de estudio de vuestros hijos con mucha alegría y, cómo no, ¡reciclando! Así no tendrás que gastar dinero en esas pequeñas cosas que marcan la diferencia…


  1. Cubiletes… ¡con latas!

vuelta-cole-cubilete ¡Nos encanta esta manualidad! Las latas de conservas que podemos comprar en cualquier supermercado pueden convertirse en preciosos cubiletes que podéis decorar a vuestro antojo con el material adecuado. Por ejemplo, con colgantes en goma eva (como en la foto que aparece a la izquierda), utilizando cinta washi para forrarlas… También puedes valerte de pintura (eso sí, apropiada para este material) o de cualquier otra cosa que se te ocurra. Juega con diferentes tamaños de envase para diferentes materiales, cuélgalos con nilon o con alambre para que den un efecto más divertido… ¡Deja volar tu imaginación! Recuerda, además, que puedes adaptar su decoración a los gustos de tu hijo para que su escritorio sea como un pedacito de su mundo. Precioso, ¿verdad?

bu


  1. Cuadernos con nueva vida

vuelta-cole-cuadernoNo es raro que tengamos por casa cuadernos que no se utilizan y que nuestros hijos consideran demasiado ‘feos’ como para usarlos… ¿Podemos darles una segunda vida? ¡Claro que sí! Con un poco de creatividad y los materiales adecuados, dar un nuevo color a cualquier objeto es pan comido. Utiliza tela, cinta washi, papel de forrar, papel de regalo, pintura… Las posibilidades son infinitas… ¡y combinables! Por ejemplo, tus hijos pueden decorar el cuaderno forrado con papel marrón y luego  plastificarlo para que el resultado quede inalterado. También puedes combinar diferentes texturas y colores y pedirle a tus hijos que las elijan para que vayan a su gusto.


  1. Mobiliario renovado

vuelta-cole-mesaMuchas veces un escritorio viejo, una silla antigua… pueden cobrar nueva vida gracias a unos toques maestros. En estas imágenes vemos como la cinta washi transforma como por arte de magia estos taburetes en otros mucho más coloridos y originales. Antes de tirar mobiliario a la basura, plantéate sus posibilidades y todo el dinero que puedes ahorrar si optas por pintarlo, forrarlo… Si haces a tus hijos partícipes de la decisión, ¡seguro que les encanta la idea! Siempre es bueno que aprendan a no tirar y a intentar mantener los objetos vivos en la medida en que sea posible.


  1. Unas librerías muy originales

vuelta-cole-estanteriasOtra opción para crear la zona de estudio de tus hijos es utilizar viejas cajas de madera o de plástico (de las que se usan para transportar mercancía) como estanterías. Puedes colgarlas a la pared individualmente, o bien unirlas entre sí y amontonarlas –simetrica o asimétricamente- para obtener un resultado más compacto. Eso sí, ten muy en cuenta la seguridad: si optas por la segunda opción, deberás fijar el resultado a la pared con firmeza para evitar que se caiga hacia delante si tus hijos se apoyan en ella más de la cuenta. Con estas estanterías tendrás todo bajo control: libros, material escolar, juguetes… Si te apetece, también puedes pintarlas o forrarlas a juego con el resto del mobiliario.

¿Te han gustado nuestras propuestas? ¿Nos enseñas el resultado? ¿Quieres dar al resto de padres alguna idea original?


Deja un comentario

Pensamiento lateral, o cómo enseñar a los niños a solucionar problemas de forma creativa

pensamiento-lateral-nanosEl de la educación es un mundo plagado de conceptos e ideas muy interesantes que pueden ayudar a los más pequeños a convertirse en personas resilientes, resolutivas y, en definitiva, más felices con lo que les rodea. Uno de estos conceptos es el de pensamiento lateral: se trata de un método de pensamiento que busca la resolución de problemas de forma creativa, de una manera indirecta, a través de una fórmula concreta de organizar los procesos de pensamiento que huye de los métodos del pensamiento lógico. Su base es la creatividad y la ruptura de moldes. Por eso en Nanos nos parece tan interesante explicaros en qué consiste…

Provocar a tu cerebro

El concepto de pensamiento lateral resulta cada vez más famoso -y útil- por sugerir un cambio de paradigma en la forma en que afrontamos las circunstancias que se nos plantean. La idea es la siguiente: cuando evaluamos un problema, en lugar de seguir el patrón natural de pensamiento (por ejemplo, la sillas son para sentarse, el papel es para escribir…), evitamos las limitaciones que ello supone rompiendo con este patrón rígido. De este modo podremos obtener ideas mucho más innovadoras, al evitarse los estancamientos conceptuales que normalmente dibuja nuestra cabeza. Es decir, solucionamos así los problemas de forma indirecta.

La idea es agudizar el ingenio y multiplicar el universo de opciones disponibles para dar solución a lo que sea que se nos plantee en nuestro día a día, acostumbrándonos también a iluminar estas situaciones desde distintas ópticas para encontrar aristas y nuevos puntos de vista. Además, el pensamiento lateral se puede aplicar a todo: a nuestro día a día, a la escuela, al trabajo… ya sea de forma individual o en grupo.

¿Cómo entrenar el pensamiento lateral?

Esta son algunas de las ‘provocaciones’ para la mente que sirven para activar el pensamiento lateral:

Analogía: Cuando usamos la analogía estamos comparando o relacionando varias razones o conceptos, partiendo de la idea de que si dos o más entidades son semejantes en uno o más aspectos, entonces lo más probable es que también existan entre ellos más semejanzas. Así, una analogía permite la deducción de un término desconocido a partir del análisis de la relación que se establece entre dos términos conocidos. Con esta técnica podemos comparar sucesiones de ideas, incrementando la posibilidades de llegar a conclusiones creativas.

Inversión: Esta técnica consiste en dar la vuelta a los problemas, alterando su sentido para ver cuál es su contrario y ver cómo se puede solucionar. La clave es que si tomamos la idea principal y la invertimos, nos acercaremos a su solución. El método de inversión trata de evitar el encadenamiento de ideas y la cerrazón, buscando las soluciones más locas que, a veces, pueden funcionar mejor de lo que uno pensaba.

Palabra aleatoria: La idea es introducir una palabra al azar (punto de entrada) para luego generar una palabra que esté relacionada con la primera. Seguiremos encadenando palabras sucesivamente, y cada vez que se cambie de palabra se intentará unir ésta al problema para el cual se está buscando una solución, generando posibles ideas.

Piedra en el camino: En este caso, lo que hacemos es exagerar o distorsionar algún aspecto del problema. Por ejemplo, podemos hacer suposiciones relacionadas con qué pasaría si una de las patas del problema estuviera solucionada. Una fórmula parecida es Escape: consiste en eliminar una parte del conflicto y recalcular la solución quitando este factor de la ecuación.

Fraccionamiento o división: Como su nombre indica, lo que haremos en este caso es romper con la estructura del problema y dividirlo para analizar cada una de sus partes de forma separada, pero endo más allá y fraccionando los propios componentes, atomizando la situación. Con todas estas piezas podemos intentar formar un nuevo orden que, tal vez, funcione mejor que el que la lógica nos lleva a construir.


Deja un comentario

¿Te atreves a construir un cuento en el que tu hijo sea el protagonista?

cuento-nino

Si un libro es uno de los mejores regalos que se le pude hacer a alguien, ¿cómo te quedarías si te regalaran un cuento en el que, además, tú eres el protagonista? Nuestra manualidad de los viernes -por ‘culpa’ del Día del Libro- es hoy un poco diferente a las habituales: tendrás que fabricar el librito de tu cuento, eso sí, y para eso necesitarás tus manos… pero además te pedimos que exprimas un poco más tu imaginación para confeccionar una historia en la que tu hijo será el héroe. ¡Seguro que será el regalo de su vida!

Los cuentos personalizados no sólo son un precioso recuerdo para los más pequeños. También pueden jugar un papel muy importante en la construcción de la autoestima del niño, así como impulsar sus hábitos de lectura e inculcarle valores muy importantes. Para ellos será muy especial ver cómo van avanzando a través de la historia y resolviendo el nudo del relato, y también entenderán a través de ellos la visión que sus papás tienen de él.

Además, podrás aprovechar para hacer hincapié en sus cualidades, en aquellas cosas que mejor le definen (gustos, aficiones), o intentar reforzar a través del cuento los principios y valores que crees que debes transmitirle (amistad, respeto, tolerancia…)

¿Cómo lo hacemos?

No hay guías específicas para crear tu cuento: lo mejor es atender a la estructura habitual de cualquier relato (planteamiento-nudo-desenlace) y, una vez definida, integrar por el camino todas las cosas que hagan que tu hijo se reconozca en el cuento y que hagan que sea único, personal e intransferible. La idea es que puedas intercalar guiños a su personalidad a lo largo de la historia, y que las aventuras que viva digan algo de él, de su personalidad y de aquello que más le gusta.

Tal vez su cuento pueda servirle para vencer miedos (por ejemplo, a la oscuridad o a los monstruos) si le perfilamos como todo un héroe que se enfrenta al problema y que consigue solucionarlo. Además, podéis crear el relato entre los dos, preguntándole quiénes son los personajes, qué les va ocurriendo, qué conflicto ocurre…

Una vez redactado, la guinda la podréis poner ilustrándolo juntos. Así le ayudarás a trasladar su construcción mental del cuento y transformarla en bonitos dibujos que hagan que el conjunto sea completamente hecho a su medida. Dibujarse a sí mismo a través de los ojos de sus papás se convertirá en una muy buena fórmula para reforzar su personalidad. Además, con ello podemos transmitir a nuestro hijo una lección muy importante: la capacidad de cambio y de mejora depende de nosotros mismos. Si podemos ser héroes en la vida ficticia, también podemos serlo en la real. En definitiva, ¡es un regalo que no tiene precio!

¿Y si nos falla la imaginación?

Si la imaginación nos falla, en Internet existen temas que pueden comprarse, y ¡los hay de todo tipo! Desde los didácticos (por ejemplo, un paseo por la granja en el que el pequeño va reconociendo a los animales y salvándolos), hasta las historias de fantasía y aventura (con príncipes y princesas, viajes a lugares lejanos…) También superhéroes como Batman, Superman o X-Men pueden compartir cuento con tu hijo: solo tendrás que poner su edad, nombre, el lugar donde vive y sus mejores amigos o familiares para personalizar la historia.

¿Te atreves a crear su propio cuento? Y si lo haces… ¿Nos lo cuentas? 🙂


Deja un comentario

¿Es necesario el arte para el desarrollo de los niños?

art-423530_1280

El arte en todas sus manifestaciones es una forma de expresión intrínseca al ser humano. Necesitamos transmitir nuestras emociones y nuestra visión del mundo a través de la creación de algo nuevo, diferente, que no por ser una visión personal deja de impactar y de ser entendido por otros seres humanos. Se trata, en cierto modo, de una forma de comunicarnos más compleja, más abierta y más conectada con nuestro lado más sensitivo. Por ello, no sólo es positivo inculcar en los más pequeños el gusto por el arte: es también una forma de conectarles con una parte de sí mismos que les ayudará a conocerse de un modo mucho más profundo y a expresarse del mismo modo.

Los expertos en neuroeducación insisten en que, además, el arte es el vehículo a través del cuál la cultura se transmite de generación en generación y, con ella, sus claves y lenguajes como parte de nuestras necesitades. Nuestro cerebro, en definitiva, necesita arte, y eso es algo que podemos ver en los más pequeños desde muy temprana edad: los impulsos hacia el baile, el dibujo, la invención de juegos y actividades… muestran cómo estas expresiones son imprescindibles para su desarrollo sensorial, motor, cognitivo, emocional y, en definitiva, cerebral, lo que va a permitirles “aprender a aprender”, tal y como explica en su blog uno de los especialista en esta materia, Jesús C. Guillén.

No sólo se trata de ejercitar el cerebro, sino de divertirse y sentirse satisfecho con uno mismo: la expresión artística es autocrecimiento y satisfacción, y les ayuda a entrenar virtudes como el autocontrol y la disciplina.

¿Por qué enseñar a los niños a expresarse ‘con arte?

Existen estudios dedicados a analizar la implementación de la educación artística en las clases y el resultado es el descubrimiento de los potentes efectos que ésta tiene en los niños en materia de aprendizaje y comportamiento. Por eso en nuestros centros Nanos damos tanta importancia a esta parte de la educación, a través de el dibujo, el baile, la música… Estas son algunas conclusiones extraídas de un estudio elaborado por Rabkin y Redmond (2004)

  • Existe un mayor compromiso emocional de los alumnos en el aula.
  • Los alumnos trabajan de forma más activa y aprenden los unos de los otros.
  • Los grupos de aprendizaje cooperativo convierten las clases en comunidades de aprendizaje.
  • Se facilita el aprendizaje en todas las asignaturas a través de las artes.
  • Los profesores colaboran más y tienen mayores expectativas sobre sus alumnos.
  • El currículo se vuelve más real al basarse en un aprendizaje por proyectos.
  • La evaluación es más reflexiva y variada.
  • Las familias se involucran más.

¿Y tú? ¿Qué opinas?


Deja un comentario

5 maneras de potenciar la creatividad de los niños a través del juego

La creatividad es una de las cualidades que más pueden ayudar al pequeño a desenvolverse libremente en el mundo: estimula su capacidad para diseñar su entorno y malearlo, le hace ganar seguridad en sí mismo y se convierte en una herramienta fundamental para adaptarse al cambio y buscar soluciones en momentos clave en los que se enfrente a alguna dificultad. Ser creativo significa, en muchos casos, ser más adaptable y, con ello, tal vez logremos que nuestro hijo esté más cerca de una vida plena y feliz, en la que ningún contratiempo se convierta en un obstáculo insuperable.

Los primeros pasos del desarrollo son, afortunadamente, menos complicados: para el niño, la creatividad consiste en una forma de mirar el mundo de forma libre, sin ataduras ni tabúes y, muchas veces, sin pautas de interpretación aprendidas. En definitiva, se trata de mirar el mundo entendiendo que es posible todo lo que se imagine. En este sentido, el proceso creativo es casi más importante que el producto terminado. Los niños se lo pasan en grande cuando pueden expresarse y crear libremente, esforzándose por dar a luz algo propio, fruto de su mirada y su trabajo.

El resultado es la creación de caminos y fórmulas propias de expresión y de creación, aprendiendo a aceptarse y conocerse a sí mismos, a enfrentarse a sus sentimientos, y alimentando su autoconocimiento y autoestima. Por todo ello, hoy en El Blog de Nanos hacemos hincapié en la importancia de fomentar este aspecto y os dejamos cinco claves para ayudar a que vuestros hijos saquen todo el partido del mundo a lo que su imaginación puede hacerles crear.

  1. Busca actividades que tengan que ver con sus intereses e ideas

Es una buena forma de allanar el camino. Si tu hijo es bueno con la acuarela, fomenta el uso de técnicas o herramientas similares (por ejemplo, otro tipo de instrumentos de dibujo, soportes..,), enséñale otro tipo de trazos, utiliza la música como fuente de inspiración… En definitiva, ayúdale a que aprenda el camino de la creatividad de forma intuitiva a través de lo que más le gusta para que luego pueda extrapolar ese proceso mental a cualquier otra actividad. Dedícale el tiempo suficiente como para ayudarle en esta tarea, y busca aquellos elementos que tengan que ver con sus hobbies para ir abriendo puertas poco a poco. ¡Tal vez (probablemente) este tiempo en familia sea igual o más beneficioso para ti!

  1. Escucha a tu hijo y jamás menosprecies su visión

Puede parecer muy básico, pero muchas veces los más pequeños abandonan su lado más emocional y sensible por falta de apoyo y comprensión. Para evitar que la racionalidad gane la batalla por completo, anima a tus hijos a que te expliquen el por qué de sus creaciones (sean del tipo que sean) y alábalas, resaltando los aspectos que para ti resulten más positivos. Estas pautas son de gran ayuda a la hora de que generen confianza en sí mismos y en sus capacidades. No olvides que, por ejemplo, por muchas ‘tonterías’ que se digan en un brain storming, de ellos salen las ideas más brillantes, precisamente porque nadie ha puesto un filtro juzgador que corte las alas a la imaginación.

  1. ¡Viva la multiculturalidad!

Si hay una cosa positiva de la globalización, ésta es sin duda la cercanía a otras culturas y la posibilidad de explorar otras costumbres y rituales. Cuanto más conozcamos a quienes menos se nos parecen, más aprenderemos a relativizar nuestras pautas y a comprender que nada está establecido en realidad, y más instrumentos y conocimientos tendrán los más pequeños para jugar y abrir su mente. Las actividades multiétnicas son muy positivas a la hora de desarrollar personas con mentalidad abierta y capacidad de adaptación.

  1. Libertad de decisión

Tan importante como dejar a los niños que nos cuenten libremente lo que han creado es animarles a tomar sus propias decisiones durante el proceso creativo. Está bien servir como guía, como punto de apoyo y como persona a la que acudir cuando exista alguna duda o conflicto. Pero hay que tener cuidado en no interferir en el proceso creativo, dejando al niño que llegue a crear su camino de forma autónoma, a su gusto y antojo. Recuerda que no se trata tanto del resultado como de aprender a construir ese puente hacia la libre expresión: dales todas las oportunidades del mundo a la hora de experimentar y explorar materiales, y evita el “esto no se hace así”. La independencia y el control son componentes importantes en este proceso.

  1. Un material para cualquier cosa

Olvídate de la función básica de cada objeto que te rodea e intenta que tu hijo aprenda a utilizarlos para un fin completamente distinto. Cuando un niño utiliza un material familiar de nuevas maneras o de forma poco usual suele pasárselo pipa. ¿Por qué? Pues porque con ello abre una puerta a posibilidades infinitas, rompiendo esas reglas preestablecidas que rodean al comportamiento humano. Otra idea muy en la línea de la anterior es jugar a interpretar papeles, o ayudarles a diseñar juegos imaginativos por su cuenta. Es mejor, en general, evitar los juguetes en los que todas las instrucciones están perfectamente claras. Un niño puede aprender mucho más de un puñado de bloques de colores que del juego más sofisticado, al menos en lo que a creatividad se refiere.