El Blog de Nanos


Deja un comentario

Niños que practican su lectura… mientras ayudan a animales de centros de acogida

leer-perros

En Nanos ha hemos hablado alguna vez sobre las ventajas que aporta a los peques de la casa tener una mascota: responsabilidad, cariño, constancia… son algunos de los valores que conseguimos transmitirles a través del cuidado de un animal. Pero si los niños pueden aprender mucho de sus mascotas… también ellas pueden aprender mucho de sus pequeños cuidadores. Un claro ejemplo es esta actividad que nos ha conmovido y que esperamos que se extienda por todo el mundo…

¿Cuál es la mascota preferida de los niños?

En la Missouri Humane Society, el programa de lectura Shelter Buddies empareja a niños de edades comprendidas entre los 6 y los 15 años con perros atemorizados tras su experiencia en la calle, para prepararlos para vivir en un hogar. Tras completar un programa de entrenamiento de 10 horas, los niños se sientan delante de la caseta del perro y les leen un libro.

“Queríamos ayudar a nuestros perros más tímidos y temerosos sin forzar la interacción física con ellos para ver el efecto positivo que les podría proporcionar,” dijo a The Dodo la directora del programa, Jo Klepacki. “La idea es que estos perros tímidos se aproximen y muestren interés. Si es así, los niños refuerzan ese comportamiento lanzándoles una golosina.”

La idea es hacer compañía a las mascotas, además de transmitir a los pequeños la idea de solidaridad y ayuda al prójimo. Su lectura consigue calmar a los perros para que sea más sencillo que socialicen con el ser humano y, por tanto, sean más fácilmente adoptables. Mientras, ellos ensayan su lectura para mejorar poco a poco. ¿A que es una gran idea?

 

Vía thedodo / boredpanda

Anuncios


Deja un comentario

No basta con leer mucho… para saber escribir ¡hay que practicar!

escribir-leerEn los años ochenta surgió en Reino Unido un movimiento que defendía un uso del lenguaje claro, breve y que evitara los tecnicismos y las frases hechas. Se llamó Plain English (en español, inglés sencillo), y perseguía que las instituciones públicas se preocupasen por hacer más fácil al ciudadano la comprensión de cualquier información y denunciaba la inutilidad de los textos largos y confusos en defensa de lo simple y directo.

Desde su lanzamiento, en 1990, los integrantes de Plain English, en su mayoría profesores, han corregido más de 21.000 documentos de unas 1.600 organizaciones de todo el mundo, entre ellas varios departamentos del Gobierno británico.

En España no existe ninguna iniciativa parecida, aunque las universidades confirman que hasta los graduados tienen dificultad para escribir buenos textos. “En este país parece que cuantas más subordinadas y más vocabulario técnico se use, mejor será el escrito”, asegura el profesor de escritura eficaz de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) Miguel Janer.

La raíz del problema está en las escuelas, opina Janer, donde no se fomenta la escritura de narrativas que no sean puramente académicas y donde se pone el foco únicamente en la gramática y no en el estilo. “Si un alumno comete faltas de ortografía automáticamente se le pone la etiqueta de mal estudiante. La estructura y el orden de exposición de los argumentos no se valoran”, añade.

Otro de los problemas es, según este docente, la creencia de que cuantos más libros se lean, mejor será la escritura. “Es totalmente falso. Hace falta practicar y ser corregido una y otra vez”, apunta. Para aprender a redactar es necesario fijarse en las construcciones de las frases y ser muy consciente de lo que ha intentado hacer un autor para luego ponerlo en práctica. No basta con leer de corrido y quedarse solo con la trama de la novela, según recoge este artículo de El País.

“Los jóvenes tratan de escribir barroco porque es el estilo que se les enseña en el instituto con los autores del Siglo de Oro”, continúa Janer, quien defiende que el programa académico de Lengua y Literatura debería modificarse e introducir lecturas de autores contemporáneos que animen a los alumnos a reproducir otro tipo de construcciones más sencillas. “Durante la ESO y Bachillerato solo se enseña a diferenciar el complemento directo del indirecto, pero a la hora de escribir bien de poco te sirve ser un as en análisis sintáctico”.

¿Qué pautas dar a los niños para enseñarles a escribir?

Piensa antes de ponerte a redactar: hay que seleccionar la información relevante y ordenarla mediante un esquema. Siempre funcionará mejor una introducción breve y directa.

Escribe tu texto es tres etapas: primero elabora un borrador con el orden de aparición de las ideas. Después revisa la sintaxis y los verbos y al final haz la corrección ortográfica.

Usa un estilo sencillo: emplea frases cortas. Sigue el orden lógico de sujeto, verbo y predicado. Evita las frases de más de línea y media o con más de tres verbos.

Simplifica los verbos: no cambies de tiempo verbal y persona dentro de una misma frase. Siempre es más recomendable utilizar formas simples que compuestas. Es preferible usar alguna forma personal que un infinitivo o un gerundio. No abuses de las oraciones impersonales o pasivas con el pronombre “se”.

Acorta tu texto: acostúmbrate a recortar un 25% de tu texto una vez terminado. Repasa el vocabulario y evita repeticiones de palabras; usa sinónimos. Suprime los conectores innecesarios.

Estos consejos los ha proporcionado el profesor de escritura eficaz de la UNIR, Miguel Janer.


Deja un comentario

Claves para que tus hijos sean buenos lectores

tarea-colegio

Y no nos referimos a que lean mucho, ni muy rápido… sino a que verdaderamente comprendan lo que están leyendo, incluso cuando se trate de textos técnicos. Resulta que es más usual de lo que parece el hecho de que no sepamos enfrentarnos a lecturas de este tipo. De hecho, los estudios llevados a cabo por Paola Uccelli, investigadora de Harvard, se centran precisamente en este hecho.

¿Por qué? Según esta experta, entrevistada recientemente por El País, existen tres factores que explican esta carencia: el desconocimiento de los profesores -que asumen que los alumnos se familiarizan con ese tipo de lenguaje de forma natural y no guían las lecturas-, la ausencia de actividades extraescolares -que potencian el aprendizaje de vocabulario no coloquial-, y la falta de diálogo entre padres e hijos.

Por eso es tan importante tener en cuenta que no sólo la infancia resulta clave a la hora de adquirir el lenguaje (se cree que éste se asimila hasta los 5 años-, sino que la adolescencia se convierte en una etapa determinante por tratarse del momento en que asentamos estructuras gramaticales complejas. No sólo debemos aprender a conocer el significado de cada palabra, sino a saber unirlas en nuestra cabeza y comprender su sentido en la oración de la forma más automática posible.

Durante el último lustro, Uccelli ha evaluado, junto a un equipo de seis investigadores de Harvard Graduate School of Education, las destrezas de comprensión lectora y capacidad de expresión de 6.000 estudiantes de 9 a 14 años de Estados Unidos y de 850 de Chile. Una de las principales conclusiones del estudio, que todavía está en marcha, son las “enormes” diferencias individuales entre alumnos de la misma clase, según recoge la entrevista.

“Hasta la fecha la mayoría de las investigaciones se habían basado en detectar deficiencias de carácter clínico, patologías que afectan al aprendizaje. Nuestra principal aportación es que hemos analizado las habilidades de los chicos para entender y usar conectores o estructuras gramaticales propias del aula”, señala Uccelli.

El resultado es que muchos estudiantes no superan de forma espontánea la comprensión de los textos académicos y necesitan lecturas guiadas. Y ello se convierte en un problema aun mayor en un marco en el que el aprendizaje autónomo es cada vez más importante para prosperar. “Quien no domine el lenguaje estará limitado y no será capaz de transformarse y cumplir con las exigencias del mercado”, opina Uccelli.

¿Qué ocurre en España?

En España, la comprensión lectora es una de las carencias más señaladas por los expertos. El último informe PISA, la evaluación de la OCDE que mide los conocimientos de los alumnos de 15 años en 65 países, dejó a España en el puesto 31 con 448 puntos. La media se sitúa en 496.

En tercero y cuarto de primaria se empiezan a introducir en las escuelas los textos académicos, piezas que tratan temas que ya no les resultan familiares a los estudiantes y que presentan estructuras más complejas. “Muchos chicos tienen dificultades para superar ese reto, no lo hacen de forma espontánea. Es necesario que los profesores les guíen antes de proceder a la lectura y les avancen con qué se van a encontrar”, asegura Emilio Sanchez, catedrático de Psicología de la Educación en la Universidad de Salamanca y coautor de algunas investigaciones junto a Paola Uccelli.


1 comentario

¡Saca la lectura a paseo!

lectura-verano-ninosEn Nanos nos encanta convertir a nuestros pequeños en personitas muy especiales, y por eso intentamos daros consejos que os sirvan a la hora de dar continuidad a la educación de vuestros hijos una vez superada la etapa más temprana. Y si hay una recomendación por excelencia, esa es la de leer, leer y leer como herramienta para que vuestros niños se coman el mundo en el futuro.

Hoy en El Blog de Nanos hablamos sobre cómo inculcar este hábito en los pequeños de la casa. La clave está en que nuestra propia forma de actuar se convierta en ejemplo para ellos. ¿Cómo? Predicando con el ejemplo y acudiendo a aquellos espacios en los que la lectura sea la regla. También habilitando espacios adecuados en casa y marcando ciertas rutinas que el niño pueda imitar: las tardes de domingo de lectura, la tele apagada al menos unas horas al día para fomentar un ambiente tranquilo… Hoy repasamos algunos de los espacios a los que, además, puedes acudir fuera de casa para que tus hijos conviertan la lectura en una rutina más, de la mano de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, organización española dedicada a la promoción del libro, las bibliotecas y la lectura para contribuir con la formación de una sociedad democrática.

¿A dónde acudir para encontrar los mejores libros?

1 La biblioteca municipal

A veces nos olvidamos de estos espacios creados por y para incentivar la cultura y la lectura entre los ciudadanos. No está de más planear una visita de vez en cuando a estos espacios y contar a los pequeños su historia, familiarizarles con su funcionamiento (cómo buscar información sobre un tema concreto, cómo buscar fuentes…) y hacerles ver la infinidad de libros que pueden encontrar en ellas sin que suponga ningún gasto. Estos espacios son ideales para inculcar, además, la cultura del cuidado de objetos prestados como son, en este caso, los libros. Revistas, material audiovisual… son otras de las cosas que podrás encontrar en las bibliotecas de tu zona y que podréis aprovechar en familia.

2. La biblioteca escolar

Muchas veces son las grandes abandonadas del recinto, una verdadera pena teniendo en cuenta que, normalmente, suelen estar cargadas de títulos adecuados a la edad y necesidades de los pequeños, lo que las convierte en el espacio perfecto para hacer que su amor por la lectura florezca. Una de sus ventajas es precisamente que se trata de un espacio integrado en la vida escolar, por lo que puedes intentar que tu hijo y sus amigos se reúnan en ella para realizar trabajos o para estudiar y que, en definitiva, la conviertan en un espacio más en el que pasar el rato. Otra opción es proponer el desarrollo de actividades en el marco de la biblioteca: clubs de lectura, concursos, juegos de pistas relacionados con algún libro…

3. La librería

Comprar libros con cierta periodicidad puede ser una rutina muy valiosa para los pequeños. Si les acostumbras a ‘consumir’ libros cada cierto tiempo, conseguirás que introduzcan en su día a día el reto de terminar los títulos que vayan adquiriendo antes de la siguiente cita. Anímales, además, a organizar un espacio en casa en el que colocarlos y coleccionar los títulos sobre las temáticas que más les gusten. Dales la oportunidad de escoger por sí mismos e introdúceles de vez en cuando alguno que consideres adecuado para su desarrollo, siempre teniendo en cuenta su edad y sus gustos: no intentes meterle ‘con calzador’ un libro que no le apetezca porque, probablemente, será contraproducente.

4. Cafeterías, tiendas… con espacio de lectura

Esta moda quizás no esté demasiado extendida, pero en grandes ciudades no es raro encontrarse con espacios como cafeterías, tiendas, etc. en las que existe una zona de lectura y un amplio número de títulos entre los que elegir para pasar una tarde de lectura en familia o con amigos. Además, muchos de estos espacios organizan actividades a las que es positivo asistir: lecturas, debates, teatrillos… Conoce la oferta cultural de tu zona y escoge aquello que consideres adecuado a la edad de tus hijos. Interiorizar este tipo de práctica resultará muy positivo en el futuro.

¿Te ha gustado nuestro post de hoy? ¿Cómo ayudas tú a tus hijos a cultivar el hábito de la lectura?


1 comentario

Letras de lija para enseñar a tus hijos a leer con el método Montessori

Imagen de Cosasmolonas.com

Imagen: Cosasmolonas.com

En Nanos nos encanta la idea de que los niños aprendan jugando. Es más, estamos convencidos de que se trata la mejor fórmula para enseñarles infinidad de cosas. Por eso hoy os traemos una manualidad algo laboriosa pero muy original que os servirá para enseñar a los peques de la casa a comenzar a identificar las letras del alfabeto y a conocer cómo trazarlas.

Se trata de un método de apoyo para aprender a leer y escribir que podemos utilizar en casa como complemento a las clases. Se basa en el método Montessori y está centrado en uno de los materiales de las primeras fases del aprendizaje de la lectura-escritura: las letras de lija. La idea es construir letras elaboradas con este material de forma que el niño, al tocarlas, sienta su forma y la reconozca visualmente. Deben tocarse, eso sí, tal y como se escriben, respetando su forma original y trazándose por el niño con sus deditos tal y como tendría que escribirlas.

Pueden usarse a partir de los tres años y medio aproximadamente. De hecho, como la Dr. Montessori mostró, el margen de 3,5 a 5,5, años es la edad óptima para adquirir estas habilidades, ya que, con esta edad, los pequeños están muy interesados en las sensaciones del lenguaje, sus sonidos, los movimientos que la mano realiza cuando escriben, la sensación de la mano y el lápiz en el papel, y les gusta desarrollar las repeticiones necesarias para perfeccionar estas habilidades.

Fabricar las tarjetas es sencillo, aunque te llevará algo de tiempo completar el alfabeto. Eso sí, el resultado merece la pena y, por las características del material, podrás reutilizarlas si la familia crece o prestarlas a quien quieras.

¿Qué material necesitarás?

  • Papel de lija (escoje el más suave que encuentres)
  • Fieltro o goma eva
  • Tijeras
  • Pegamento

¿Cómo confeccionar las letras?

Para facilitar las cosas, os recomendamos utilizar un fondo de color distinto para vocales y consonantes. De este modo, el niño aprenderá a diferenciarlas y las agrupará de forma distinta.

Para confeccionarlas necesitarás cortar cuadrados o rectángulos del mismo tamaño con el fieltro, goma eva o cartulina -el material que prefieras, aunque te recomendamos que utilices uno de más durabilidad- para usarlos como base sobre la que pegar las letras de papel de lija. Nosotros hemos optado por un tamaño de 10×15 cm para cada una, pero puedes elegir el que tú quieras.

La segunda parte consiste en confeccionar las letras… Puedes dibujarlas a mano y recortarlas, o bien usar alguna de las plantillas que pueden encontrarse en Internet, como éstas. Ya sólo falta unir las piezas con pegamento -o con cinta de doble cara, si lo prefieres- y ¡listo! Tendrás tu juego de letras preparado para darle uso.

¿Te ha gustado esta manualidad? ¿Nos enseñas el resultado?


Deja un comentario

Tres manualidades para aprender a leer y a contar

Las manualidades pueden ser de lo más didácticas si le echamos un poco de imaginación y buscamos la forma de mezclar juego con aprendizaje. Un ejemplo de ello son estas tres fórmulas para introducir a los más pequeños en el mundo de las letras y los números. Se trata de que aprendan a reconocerlas o a formar sus primeras palabras y cifras a través de un juego que, además, en este caso es artesanal y único.

  1. Tiburón come-letras

alfabeto-tiburon-letras

Nos encanta esta idea, extraída de Toddle Approved. Basta utilizar cartón y colores para confeccionar un tiburón como el de la imagen y recortar con cartulinas de colores los pedacitos de letras. Podemos diseñar el juego como nos apetezca: alimentar al tiburón con determinadas letras, con palabras completas, vocales o consonantes, etc.

  1. Pelotitas y tubos

alfabeto-rollos-papel

Desde The Imagination Tree comparten este sencillo –y ecológico- juego que consiste en que los niños coloquen la pelotita correspondiente a cada letra o número en su correspondiente tubo. ¿Los materiales necesarios? Rollos de papel (si quieres puedes decorarlos) y pelotas de ping pong (o cualquier cosa que se te ocurra). Una opción es complicar un poco la cosa distinguiendo entre mayúsculas y minúsculas, por ejemplo, para que aprendan a reconocer también estas formas.

  1. ¿Cuántos borlones son?

aprender-los-numeros

Esta manualidad para aprender a contar es sencillísima de confeccionar y muy útil para que los más pequeños se familiaricen con los números. Simplemente recorta los rollos a diferentes alturas, empezando con el 1 para el tubo más pequeño. Coloréalos a tu gusto y utiliza borlones o cualquier otro material del color correspondiente para que introduzcan en el tubo el número exacto necesario. La encontramos en Royal Baloo.


Deja un comentario

Libros muy personales: cómo confeccionar los marcadores más originales

como-hacer-un-marcador-de-libros-0287

Personalizar los objetos cotidianos de tus hijos y darles un toque original es mucho más fácil de lo que parece y, en muchos casos, ayuda incluso a hacer más atractivos ciertos elementos que no gustan demasiado entre los más pequeños. Por ejemplo, un árido libro con pocos colorines. Hoy os dejamos una manualidad muy sencilla y perfecta para un fin de semana frío y hogareño, en el que podéis aprovechar para crear un auténtico club de lectura familiar de lo más colorido.

Desde Las Manualidades nos traen una idea muy original para confeccionar preciosos marcalibros, aunque las posibilidades son infinitas y lo sencillo del formato permite que podamos dejar volar nuestra imaginación sin miedo a que el resultado sea un desastre. En este caso, necesitaremos cartón corrugado, limpiapipas, tijeras, pegamento en barra, ojitos, perforadora y un cúter.

¿Cómo lo hacemos? Primero hay que cortar el cartón con la forma rectangular de un marcalibros. Luego dibujaremos un óvalo alargado en la parte trasera del cartón usando el lápiz, que recortaremos dejando la parte superior intacta para que adopte la forma de pestaña (como en la segunda imagen). Para cortarlo usaremos el cúter. Captura de pantalla 2015-02-06 a la(s) 10.13.13

Ya sólo falta pegar los ojitos en la parte superior, hacer dos perforaciones también en esta parte y utilizar los limpiapipas para hacer alguna forma divertida. Por ejemplo, los cuernos de un reno o las orejas de un conejo.

¿Fácil y bonito, verdad?

*Las imágenes pertenecen a iMujer.